Moon & Do

Grassa Toro (autor) y Ana Yael (ilustradora): Moon & Do. Madrid: Narval, 2017. 64 pp.

El otro día compramos en un mercadillo, en el contexto de los fastos del Día del Libro, un álbum del genial Etienne Delessert. No mucho tiempo atrás nos hicimos con Chancho Pancho, de Maurice Sendak. Se puede decir que, con el presente Moon & Do, conforman una trilogía de álbumes extraños en nuestra colección particular. Libros que despiertan la mente y la expanden al provocar que los niños se hagan preguntas de corte filosófico y psicológico. Cada uno a su modo.

Es un ejercicio, como dice la editorial, divertido. Tres personajes, Moon, Do y Pause, viajan en unos ¿cohetes? por el espacio y llegan a un lugar vacío, al que nombran Rienderien (tienen cultura, estos personajes…). Como el lugar está lleno de nada, deciden sacar su máquina de realidad y empezar a llenarlo de cosas. A partir de aquí la situación se complica. Tendrán que dar orden al mundo, y entre tanto la tortuga Pause se perderá y Moon se obsesionará con buscarla. Las páginas se llenan de jirafas, sombreros… no, moscas, las moscas siempre primero: moscas, jirafas, sombreros, cactus, regaderas, rinocerontes, sillas, hojas, locomotoras…

La búsqueda de Pause se desarrolla de forma interrumpida e inesperada, como ir a ver una exposición en el Pompidou con niños pequeños. Algunas frases desquiciantes nos llevan a lo mejor del nonsense infantil británico:

Los cangrejos deberían ser azules. Lo dice la palabra: cangrejo: azul.

Lo mejor es que el mundo se despliega en las páginas. Lo extradiegético ocupa el mismo plano que lo diegético, que diría un pedante (o sea, nosotros). Estos personajes viven en el libro. Las viñetas, así, juegan a ser escenas en el tiempo, de modo que los personajes, que tienen poder para atravesarlas o recomponerlas, se refieren a veces a una viñeta de atrás como “el pasado”. Chulo. Difícil de entender, pero chulo, no hay duda.

El libro es inteligente y atrevido, desconcertante para los niños e interesante para los adultos. Inclasificable de edad. La editorial (otras no sabrían hacerlo) define bastante bien lo que es aquí. Presten atención al juego “interlingüístico” del título: Moon & Do, Mundo. Es decir, libro.