Rita, la pajarita miedosa

Tülin Kozikoglu (autora) y Sedat Girgin (ilustrador): Rita, la pajarita miedosa. Barcelona: Flamboyant, 2016. 28 pp.

Tülin Kozikoglu (autora) y Sedat Girgin (ilustrador): Paula, la eriza testaruda. Barcelona: Flamboyant, 2016. 28 pp.

Reseñamos hoy dos libros de la colección “Los cuentos de Leyla Fonten”, destinados a la educación emocional. A través de personajes animales que se caracterizan por un rasgo muy fuerte (la pereza, la furia, la tristeza… en otros títulos de la colección), se trata de enseñar a los niños a localizar, nombrar y entender las cosas que nos pasan por dentro.

Todos estos animales viven en casa de la anciana Leyla Fonten, que nos los va presentando uno a uno en cada libro. Así, todos los libros tienen el mismo comienzo: “¡Hola! Me llamo Leyla. Os voy a contar un cuento. ¡Espero que os guste! Aunque me veáis rodeada de tantos animales…”, etc. A partir de la página 10 ya empieza propiamente la historia de cada libro. La estética de la ilustración es moderna, irregular, con notas de cómic, colores brillantes sobre el papel satinado, con líneas de contorno finas y nítidas.

La pajarita Rita, en el primer libro, tiene tanto miedo a todo lo que sucede alrededor, y lo que es peor, tiene tanto miedo a los demás que la rodean, que es incapaz de vivir tranquila y acaba estropeando lo que los demás hacen. Se ve claramente las consecuencias negativas de las emociones incontroladas.

En Paula, la eriza testaruda, en cambio, son los demás animales los que fastidian a Paula y la intentan cambiar, pero se demuestra al final que la eriza tenía un buen motivo para negarse a hacer lo que los demás le pedían, y su testarudez tenía sentido.

Son, pues, dos álbumes inversos: en el segundo de ellos se acepta la emoción de la protagonista, y en el primero se anima a suprimirla y cambiarla. En el fondo, al fin y al cabo, se intentan proponer modelos de cómo convivir con los demás, tarea que no siempre es fácil y que depende muchas veces del contexto y de lo aceptado socialmente. Se puede ser testarudo si se tiene razón, nos vienen a decir, pero no tiene sentido tener miedo de los otros (lo cual podría ser cuestionado, ¿verdad?, aunque el mainstream cultural hoy tienda a defender esta postura).

El mensaje y la intención estética y literaria hacen que estos productos sean mucho más interesantes que los suplementos “literarios” de educación emocional que incluyen muchos métodos escolares de Infantil y Primaria (cuentos para educar las emociones, etc.). La presente colección, pues, puede cumplir una función pedagógica clara, bajo su disfraz literario. La literatura instrumentalizada que dirían otros, vaya.