La magia del norte. La bruja Ring Ring nº 4
Alicia Teba (texto e ilustraciones): La magia del norte. Colección La bruja Ring Ring nº 4. Barcelona: La Galera Editorial, 2024, 72 páginas.

Desde la primera doble página, el libro nos abre la puerta a un pequeño universo mágico lleno de ternura y humor. Allí conocemos a Lily, una aprendiz de bruja que sostiene su escoba como quien sostiene un sueño: ligera, decidida, con esa mezcla de valentía y curiosidad que solo tienen los niños. Junto a ella aparece su peculiar familia: la abuela Hierbabuena, sabia y serena, con sus bolsillos llenos de recetas y plantas; Cornelio, el gato gruñón que vigila el mundo desde el ceño fruncido; Guisante, un ratoncito glotón que parece hecho de travesura; y Alcaparra, la pequeña araña de ojos enormes que todo lo recuerda. Esta presentación funciona como una invitación amable: antes incluso de que comience la aventura, el lector ya siente que ha entrado en casa de una familia entrañable, de esas donde las historias surgen solas.

La aventura comienza cuando Lily recibe una noticia inquietante: su tía Tundra, guardiana de las criaturas del Polo Norte, ha enfermado. No es un resfriado cualquiera; es el propio clima, desajustado y herido, el que la ha debilitado. Sin dudarlo, Lily emprende un viaje hacia las tierras heladas, un trayecto que combina coraje, ternura y la convicción de que incluso los más pequeños pueden cuidar del mundo. El Ártico la recibe con un silencio blanco que no intimida, sino que escucha. Allí, la pequeña bruja asume el papel de guardiana sustituta: una responsabilidad enorme para unas manos tan pequeñas, pero perfectamente acorde a su corazón.
En este punto, el libro despliega uno de sus encantos: convierte el viaje en un aprendizaje. Lily no solo cambia de paisaje; cambia de mirada. El Polo Norte es un personaje más, un escenario vivo donde cada grieta del hielo, cada soplo de viento y cada huella sobre la nieve le habla de la fragilidad del equilibrio natural. Es un comienzo de aventura que mezcla emoción, humor y conciencia ecológica sin subrayados: basta ver a Lily avanzar entre montañas blancas para entender que proteger la naturaleza es, ante todo, un acto de amor.
La historia culmina con un gesto que trasciende el relato: Lily vuelve la mirada hacia el lector y le entrega su propio cuaderno de bruja, un pequeño tesoro lleno de notas en mayúsculas, dibujos, pistas y descubrimientos. No es un simple complemento del libro, sino una invitación directa a participar en la misión de cuidar el mundo. En esas páginas se despliegan animales del Ártico, constelaciones que orientan, señales de un clima que cambia y consejos sencillos para proteger la naturaleza desde lo cotidiano. Lo hermoso es que Lily no reclama grandes hazañas: pide atención, curiosidad y pequeños actos capaces de sostener el equilibrio que ella misma ha aprendido a defender. Así, el libro deja una sensación luminosa: la idea de que todos, incluso los más jóvenes, pueden convertirse en guardianes del bosque, del hielo o de cualquier rincón que necesite ser escuchado. Es una invitación cálida, confiada y profundamente esperanzadora.

El libro lleva la huella reconocible de Alicia Teba, una autora que entiende la infancia como un territorio de imaginación activa y pensamiento sensible. Su narrativa combina aventura y ternura con una naturalidad que nunca subestima al lector joven: confía en su curiosidad, en su capacidad de asombro y en su deseo de cuidar lo que le rodea. Teba escribe desde un lugar profundamente afectivo, donde la magia no actúa como un escape, sino como una forma de mirar el mundo con más responsabilidad y más luz. En esta historia, su voz despliega un equilibrio precioso entre humor, emoción y conciencia ecológica, construyendo un relato que abraza sin imponer, que enseña sin sermonear, que invita sin obligar. Es un libro que confirma algo propio de su autora: que las historias pueden ser refugio, pero también brújula. Si quieres, puedo ajustar el tono (más poético, más crítico, más informativo).
la magia más importante de una bruja está en su corazón
























