claudine bernardes el gigante que aprendio a susurrar

El gigante que aprendió a susurrar

Claudine Bernardes (texto) y Luana Chinaglia (ilustraciones): El gigante que aprendió a susurrar. Vila-real: Batidora ediciones, 2024, 40 páginas.

claudine bernardes el gigante que aprendio a susurrar

Érase una vez un reino llamado fantasía, escondido entre las montañas aquí y allá, donde vivían duendes, princesas, brujas y dragones. Allí también había un bosque encantado donde las hadas compartían una vida muy tranquila

En este entorno lleno de habitantes mágicos comienza una historia creada para transmitir un mensaje muy claro: personas diferentes pueden caminar juntas si están dispuestas a construir un puente entre sus corazones. Claudine tenía claro el objetivo y construyó una historia mística alrededor. Nos encontramos en un mundo de fantasía donde los personajes están maravillados por el orden y las voces suaves. La llegada de un gigante desordenado y gritón crea un caos que sólo podrá resolverse con ayuda de uno de los ancianos del lugar.

Desde un punto de vista puramente narrativo, creo que al texto le falta algo de ritmo. Leyendo la historia detecto esa carencia de espíritu cuentista, percibiendo un vocabulario y tempo de una psicóloga convertida en autora. Con esto no busco desmerecer la obra, sino aportar un punto de crítica constructiva. Esta falta de cadencia no la había detectado en otras obras suyas.