Cosas de chicos

Cosas de chicos

Álvaro Tormo (texto) y Looper Teller Studio (ilustraciones): Cosas de chicos. Descubre todas las formas de ser tú. Barcelona: Molino, 2026, 160 páginas

Ser un chico consiste en tener muchas herramientas en esa caja y saber cuándo usar cada una.

No estamos ante un libro de auto ayuda, sino ante algo mucho más valioso: un libro que acompaña. Pensado para esa etapa bisagra que es la preadolescencia, este libro se presenta como una auténtica caja de herramientas, un espacio donde desmontar ideas preconcebidas y ofrecer a los lectores jóvenes recursos reales para construir su propia identidad sin presiones ni moldes impuestos.

Una de las mayores virtudes del libro es su cuidada y atractiva arquitectura pedagógica. Cada capítulo se construye sobre un esquema muy ágil que atrapa desde la primera página:

  • La chispa inicial: Arranca con una afirmación tajante o una pregunta punzante (¿los chicos son así?, ¿qué es la masculinidad tradicional?) que se va cuestionando, explicando y desmontando a lo largo del texto.
  • Historias para comprender: Fiel al estilo narrativo del autor, cada apartado se cierra con una historia a modo de ejemplo que traslada el concepto teórico a una situación cotidiana y cercana.
  • Claves y acción: El capítulo concluye con un resumen de las ideas clave y una actividad práctica, invitando al chico a poner en marcha lo aprendido de forma inmediata.

El índice traza una ruta clara y estructurada para abordar los temas que realmente importan a los preadolescentes:

  1. Quién soy como chico: Un primer bloque dedicado a analizar los estereotipos, la presión social y a responder con sutileza a la pregunta sobre qué es la masculinidad.
  2. Lo que siento también importa: Centrado en la inteligencia emocional, enseñando que validar lo que sienten no les resta valentía y que «ser fuerte» no significa «ser duro».
  3. Cómo me relaciono con los demás: Aborda la amistad sana, la convivencia de igual a igual con las niñas y ese límite tan necesario: cuándo las bromas dejan de hacer gracia.
  4. Lo que vemos y lo que aprendemos: Reflexiona sobre el impacto de las pantallas, la educación en casa y la importancia de que los chicos también aprendan el valor de cuidar.
  5. El viaje continúa: Un cierre esperanzador que invita a seguir aplicando lo aprendido más allá del propio libro.

Y para rematar, el autor reserva un apartado final imprescindible: «¿Cómo acompañar a tu hijo o alumno durante esta etapa?». Un par de páginas dirigidas a madres, padres y docentes que aporta pautas valiosas para sostener y guiar al chico respetando su autonomía y espacio.

Aunque la narración utiliza un tono ágil y directo que apela de tú a tú al público preadolescente, el libro se convierte en un recurso maravilloso para la lectura compartida en hogares y aulas. Es una ventana transparente hacia sus dudas, miedos y descubrimientos.

Una obra imprescindible para regalar a cualquier chico que esté navegando la transición hacia la juventud, y un mapa de lectura sumamente revelador para los adultos que caminan a su lado.