«Tarde de invierno» de Jorge Luján y Mandana Sadat es un libro ilustrado que ofrece una experiencia poética sobre un niño que juega con un vidrio empañado y espera a su madre. La narrativa visual y textual crea un ambiente íntimo y acogedor.
Marlid Teresa Ortega Aponte (autora), Vítor Oliver (ilustrador): Ciudad de Hormiguelandia. Cartaya: Apuleyo Ediciones, 2024. 44 pp. Al ritmo de Chac, chac, chac, chac, las…
El poder evocador de la música activa nuestra imaginación, despierta nuestros sentidos e incluso transforma sonidos cotidianos en algo casi melodioso. Una tarde de lluvia es una historia llena de ternura, lirismo y sensibilidad, y es ideal, como su propio título indica, para una tarde de lluvia. Sin olvidar que incluye su propia banda sonora.
¡Buenos días…Son las 6:45 horas!
Así comienza este maravilloso viaje gracias a este libro, escrito por Angelika Zahne e ilustrado por Lena Hesse…Y espera a ver cómo acaba…
David Hernández Sevillano (autor) y Neus Caamaño (ilustradora): Días de circo. Madrid: bookolia, 2024, 40pp. «¡Acérquense! ¡Entren! ¡Vean!» Así empieza esta invitación que nos transporta…
Este circo es un desastre, de Mónica Rodríguez, es una obra de teatro infantil que te pregunta: ¿cómo resistir frente a lo que te quieren arrebatar?
Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes, de Elena Favilli y Francesca Cavallo, 100 relatos inspiradores de mujeres.
Canizales (texto e ilustraciones): Pesadillas. Alagón (Zaragoza): Apila Ediciones, 2024, 40 páginas. Piru y Bismo son dos amigos que no pueden ser más distintos: Piru…
Un cuento con solapas y divertidos juegos de palabras para leer a los peques antes de dormir
Nuestra selección de los mejores libros infantiles y juveniles del año. Consulta los Literatiles 2024.
Gerda Deendoven (autora e ilustradora): Stella: la estrella del mar. Madrid: Galimatazo, 2024, 52pp. De nuevo la editorial Galimatazo nos acerca una auténtica obra de arte….
Steve Small (texto e ilustraciones): El cumpleaños de Wellington. Madrid: Pijama Books, 2024, 32 páginas A veces ser pequeño no es fácil: la ropa queda…
























