Una fábula visual tan sencilla como necesaria para trabajar la diversidad en las aulas, recordándonos que encajar nunca deberÃa significar renunciar a nuestros propios colores.
Una fábula visual tan sencilla como necesaria para trabajar la diversidad en las aulas, recordándonos que encajar nunca deberÃa significar renunciar a nuestros propios colores.