La Promesa

La Promesa

Nicola Davies (texto) y Laura Carlin (ilustración): La promesa. Santander: Milrazones, 2013.

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La editorial Milrazones nos trae en esta ocasión un libro que no deja indiferente, ni visualmente ni con respecto a la historia.  La propuesta es una buenísima oportunidad para introducir a los lectores más jóvenes en temas de mayor profundidad y habituarlos en el debate y la reflexión, mientras que los lectores adultos que disfrutan con los álbumes ilustrados podrán conocer el excepcional trabajo de sus autoras y dejarse sorprender, conmover también, por una obra nada usual. Ya sea pues pensando en ese público infantil, ya sea en el juvenil, e incluso en el adulto, el relato contiene aspectos muy interesantes para reflexionar y elementos que cada franja de edad considerará atractivos.

La promesa es más que un canto de esperanza; es una muestra de confianza en el potencial del ser humano, en su cualidades y en su capacidad para cambiar y transformar el mundo. La promesa nos habla también, pero no además sino completamente engranado con lo anterior, de la necesidad de vivir en armonía con la naturaleza, de transformar las ciudades en lugares más habitables, menos grises, en espacios con alma, donde las personas puedan ser un poco más felices.  Es precisamente esa apuesta por una vida “más verde” el motor de transformación de la sociedad y de uno mismo.

La protagonista de la historia es una chica que vive en una ciudad “mezquina, dura y fea”  que hace a las personas “mezquinas, duras y feas”. Ella misma es una ladrona. Una noche se topa con la persona que cambiará su vida, una anciana a la que quiere robar. La mujer se resiste a entregarle su bolso si no le promete antes que “las plantará todas”. Con la promesa de la chica a la anciana, en principio simplemente para conseguir su propósito, se inicia una hermosa transformación y un viaje que le hará crecer como persona. El bolso no contenía comida ni dinero sino bellotas.  Cuando descubre qué contiene el bolso decide que es el momento de dar un nuevo rumbo a su vida, comenzando un recorrido por lugares que va llenando de color, cumpliendo su promesa: plantarlas todas. Pero esta decisión personal no sólo tendrá consecuencias para ella misma. Sus acciones, pacientes, serenas, serán el desencadenante de las acciones de otras muchas personas. Todo lo que les rodeaba, sus relaciones y emociones ya no volverán a ser iguales.

Detrás de este magnífico álbum está el trabajo de Nicola Davies y Laura Carlin, quienes consiguen desde el texto y la ilustración respectivamente, construir una historia muy rica, cargada de contrastes, en la que se conjuga el pesimismo y la dureza inicial con la ternura, el optimismo e incluso la certeza de un futuro mejor. La evolución de la que el lector puede disfrutar es profundamente conmovedora; el despertar de su conciencia, un momento con tintes oníricos, resulta casi mágico. La expresividad y la belleza de la historia no sólo se consigue por el hábil manejo de los recursos literarios que dotan de gran lirismo a la historia, sino también por unas ilustraciones llenas de matices que evolucionan conforme lo hace la propia historia reflejando la transformación que se produce en la protagonista y en todo lo que le rodea.

Sin duda, un gran libro para lectores de todas las edades. Para los ojos adultos La promesa tal vez puede pecar de ser una historia ingenua. Pero, ¿por qué no pensar que podemos ser eslabones de una larga cadena? Una ingenua historia, sí, pero maravillosa. Seguro que no os deja indiferentes.

“En mis brazos tenía un bosque. Y mi corazón cambió”