El rey del cielo

El rey del cielo

Nicola Davis (texto) y Laura Carlin (ilustración): El rey del cielo. Santander: Milrazones, 2017. Colecc.: Milratones. 56 páginas.

 

 

La editorial Milrazones publica este precioso álbum ilustrado de las autoras de La promesa, Nicola Davies y Laura Carlin. Si en esa ocasión nos hablaban de transformar el mundo y el respeto por la naturaleza, en esta crean una hermosa historia sobre la inmigración y la amistad.

Las autoras ponen al lector en la piel de un chico que vive en un país extraño en el que se siente completamente desubicado. El nuevo idioma, los nuevos colores y olores no hacen sino aumentar la nostalgia por su hogar. Sólo una cosa le recuerda su casa: las palomas del señor Evans, su vecino, un anciano adiestrador de palomas con el que entablará una reveladora amistad.

El rey del cielo es un libro con un tono dulce y melancólico, de lectura pausada y profunda, a pesar de la sencillez de un texto que no prescinde de evocadoras metáforas donde los colores y los olores están muy presentes, consiguiendo transmitir la tristeza de quienes echan de menos su tierra. Narrado en primera persona y con algunos diálogos, Nicola Davies llena de calidez humana a unos personajes entrañables con unas experiencias vitales duras que, sin embargo, se desdibujan conforme van tejiendo su lazo de amistad y las nuevas ilusiones del chico van tomando forma.

Las ilustraciones de Laura Carlin se caracterizan también por ese tono sutil, nostálgico y evocador, y enriquecen el relato con matices, símbolos y espacios brumosos en los que el texto no se detiene. La imagen del niño caminando de la mano del anciano haciéndose confidencias, los paisajes urbanos, el flasback de las palomas mensajeras en la guerra, las escenas de la madre con el niño, el vuelo de las palomas, el viaje del pichón…. todo desemboca en la dulzura de un final en el que imagen y palabras son ternura y poesía, una puerta abierta a la esperanza, a la certeza de saber que tiene un nuevo hogar.

No se trata de un tema ni de una lectura fácil para los más pequeños, pero sin duda, merece la pena acompañarlos y disfrutar de este precioso libro.