Nicolás va al médico
Bata (texto) y Alicia Suárez (ilustraciones): Nicolás va al médico. Colección Makakiños Pontevedra: Kalandraka, 2025, 32 páginas.

Las investigaciones sobre las inteligencias múltiples y los estilos de aprendizaje y, posteriormente, el auge en la neuroeducación, dejaron bastante claro que cuantos más canales se usen para enviar la información, más sólida es la huella que generan en el receptor. Con esta colección de Makakiños, la editorial Kalandraka se zambuye en un campo en el que todavÃa no habÃa profundizado aunque muchos de sus tÃtulos de la colección «De la cuna a la luna» con Antonio Rubio y Óscar Millán eran tan sencillos que niños y niñas con alguna dificultad en el aprendizaje podÃan acogerlos con pasión.
Es un libro de fácil lectura, diseñado especialmente para niños con dificultades de comunicación, incluidos los niños TEA. Es decir, está especialmente diseñado para lectores que requieren apoyos visuales o un lenguaje adaptado. Requiere cierta destreza técnica al leerlo en voz alta, para que el mensaje resulte natural y expresivo. Oraciones con una estructura sencilla y clara: sujeto-verbo-objeto; ordenadas de forma que los pictogramas encajen perfectamente. Aparentemente, parece que para diseñar el libro se ha tenido en cuenta constantemente que la relación entre picto y mensaje fueran lo más cercanas posibles.

Este libro es una ayuda tanto para profesionales del aprendizaje, maestras o familias para anticipar a niños y niñas lo que podrÃa suponer su visita al médico. Los niños que tienen estas dificultades suelen sentirse más seguros cuando saben qué va a pasar, cómo va a pasar y en qué orden. Anticipar significa darles información previa y estructurada sobre una situación. Este recurso les permite reducir la ansiedad, aumentar la comprensión, favorecer la cooperación, desarrollar habilidades de afrontamiento, reforzar rutinas y predictibilidad.
Alicia Suárez tiene un estilo muy caracterÃstico, amable, claro y pensado para facilitar la lectura y comprensión, especialmente para niños o personas con necesidades educativas especiales. El trazo de los personajes, el contraste de colores, todas las decisiones que ha tomado en este libro favorecen la acogida por el público infantil, facilitando la identificación con el protagonista y contribuyendo al desarrollo de la comprensión emocional y del lenguaje.
Con esta publicación, Kalandraka deja claro, una vez más, que quiere ser accesible a la infancia, a toda la infancia. Ya no sólo nos muestra el cuidado en la elección de autoras e ilustradores, sino que también da un paso más para atender aspectos que tienen que ver con la diversidad funcional, la comprensión lectora y la necesidad de ofrecer materiales verdaderamente inclusivos.

Nicolás va al médico es una herramienta excelente para trabajar la comprensión y la anticipación emocional desde la literatura infantil inclusiva.
























