Marmotilla
LucÃa Sanz MartÃnez (texto e ilustraciones): Marmotilla. Chukabooks, 2024

A veces, la primavera no comienza con el deshielo ni con el primer brote en la rama, sino con el valor de cerrar los ojos. En esta delicada obra, asistimos a la paradoja de una marmota nerviosa; un ser cuya naturaleza le dicta el descanso, pero cuyo corazón late al ritmo de una vigilia inquieta.
Hay esperas que se hacen nudo en el estómago. Para una marmota, dormir no es solo una necesidad, es su forma de estar en el mundo cuando el frÃo aprieta. Pero, ¿qué pasa cuando los ojos se resisten a cerrarse? Nuestra protagonista vive en ese limbo de nervios donde la primavera parece un destino lejano y el sueño, un lugar inalcanzable.
La historia nos presenta a una madre que, con una paciencia infinita, abre una maleta cargada de remedios. No son medicinas, sino gestos de cuidado para amansar la inquietud. Sin embargo, el cambio real llega desde el cielo. Una estrella le regala a Marmotilla un amuleto hecho de palabras, un mantra que es, a la vez, una llave:
«Sueña, sueña, sueña…
y de tus sueños
siempre serás la dueña…»
Es un mensaje poderoso y sencillo: perder el miedo a la noche. Al repetir estas palabras, la marmota entiende que dentro de su cabeza ella manda, que su imaginación es un lugar seguro donde puede refugiarse.
Lo más hermoso de este cuento es cómo convierte el acto de dormir en un trabajo compartido. En ese sueño que nace del mantra, Marmotilla no descansa de forma pasiva; se encuentra con otros animales para preparar la llegada de la luz. Juntos cuidan la tierra y miman una maceta, recordándonos que para que la flor de la primavera brote fuera, primero tiene que haber sido sembrada en nuestros sueños.
Es una lectura que abraza, ideal para esos niños que, como nuestra pequeña marmota, necesitan sentir que la noche no es un vacÃo, sino un jardÃn que ellos mismos pueden cultivar.
























