La Escuela de Medianoche introduce a los lectores en un misterioso y oscuro mundo, donde las reglas de la vida cotidiana parecen no tener cabida.
Miguel es un cagueta, un cagueta de los de verdad, por eso cuando su yayo le propone ir al cine a ver una peli de zombis, no le queda más remedio que pedirle a su mejor amigo Vampir que les acompañe, algo que no es cosa fácil puesto que Vampir es un vampiro.
























