Una bruja y un gato

Rafael Ordóñez (autor) y José Fragoso (ilustrador): Una bruja y un gato. Ediciones Mensajero, 2023. 40 págs.

Una bruja y un gato es un álbum ilustrado que narra la historia de una bruja y su gato, cuando este último le roba a la bruja su identidad, su escoba nueva y su conjuro mágico de poder transformar a las personas en gatos y a los gatos en personas. A través de un diálogo repetido y humorístico, se plantea dicho conflicto de manera sencilla, conduciendo finalmente a la idea de la importancia de aceptarse a uno mismo.

El narrador externo es cómplice y amable, y usa un tono sencillo y cercano, adaptado al lector infantil. Los personajes principales, la bruja y el gato, se caracterizan por una personalidad clara y muy expresiva, fácilmente reconocible. La bruja aparece como un personaje amable, segura de sí misma y algo testaruda, mientras que el gato se presenta como curioso, imaginativo e insistente, lo que crea un contraste muy dinámico.

El espacio de la acción es indefinido y simbólico, ya que no se concreta un lugar real, sino que se sitúa en un entorno imaginario asociado a los mundos mágicos de las brujas. El tiempo es lineal y breve, desarrollándose en un periodo corto sin saltos temporales, lo que facilita la comprensión de la historia. 

En cuanto a la estructura, Una bruja y un gato presenta tres partes claramente diferenciadas, todas ellas siguiendo el hilo conductor del contraste y la oposición de los dos personajes principales: al inicio del álbum ilustrado, se presenta brevemente a ambos personajes y se introduce el conflicto de la historia. Durante el desarrollo, se repite un esquema dialogado en el que ambos insisten en querer ser la bruja, lo que le da a su vez al cuento un carácter acumulativo, reforzando el humor y el mensaje. Y al final de la historia es donde está situado el clímax, cuando cada personaje acepta, de modo sorpresivo, su propia identidad. La estructura presenta un ritmo pausado y constante, en el que la repetición y el diálogo favorecen una construcción gradual del mensaje que facilita su comprensión por parte del lector.

Por otra parte, los lenguajes empleados son claros y muy visuales, pensados para un lector infantil. El texto es breve y directo, y se apoya constantemente en las ilustraciones, de modo que el lenguaje verbal y de la imagen se complementan para construir el sentido del relato. Asimismo, no existe apenas presencia de figuras retóricas complejas, pero sí que se utiliza la repetición y la exageración como recurso narrativo, reforzando el tono lúdico y facilitando la comprensión del mensaje. En cuanto a las ilustraciones, están realizadas con una técnica que recuerda a la acuarela, destacan por sus trazos dinámicos y empleo de colores vivos muy característicos (azul, naranja, morado, verde), que aportan mucha viveza a la historia. Asimismo, se hace uso de una perspectiva sencilla y clara sin fondo, pensada para facilitar la comprensión visual del lector infantil. Las imágenes no sólo acompañan al texto, sino que lo amplían y enriquecen, mostrando emociones, gestos y detalles que no siempre se explican con las palabras.

Como decíamos, el mensaje principal gira en torno a la aceptación de la propia identidad. A través de una situación sencilla y humorística, el autor presenta su intención educativa de forma lúdica y no moralizante, fomentando valores como la autoestima, la tolerancia y la empatía.

La edad recomendada para este álbum se sitúa en torno a los 5-6 años, ya que el texto es breve, el vocabulario es accesible y la historia sigue una estructura lineal sin complejidad narrativa. A estas edades, los lectores pueden comprender el conflicto planteado y captar el mensaje sobre la identidad y la aceptación. Además, el apoyo constante de las ilustraciones permite que el álbum también pueda ser disfrutado por lectores algo más pequeños en una lectura acompañada.

En conclusión, Una bruja y un gato es un álbum ilustrado bien construido que combina texto e imagen para transmitir un mensaje claro y significativo. A través del humor, la repetición y unos personajes tan expresivos, aborda de forma accesible la importancia de la identidad y la aceptación personal. Su sencillez narrativa y riqueza visual lo convierten en una lectura adecuada y atractiva para el público de estas edades.

Reseña de: María Fernández de Córdova