Lost in translation again

Ella Frances Sanders: Lost in translation again. Libros del Zorro Rojo, 2017. 112 pp.

Un libro tan bueno como Lost in translation no podía quedarse solo. Hoy reseñamos su segunda parte, un «compendio ilustrado de expresiones curiosas de todas partes del mundo», según reza la cubierta en la edición española. 

En sus paseos intelectuales por las lenguas del mundo, Sanders decidió recolectar ramilletes de palabras. Se decidió por las más exóticas, las que no tenían parangón en otras regiones del mundo, y nos ofrece así, de nuevo, un canto a la diversidad lingüística y cultural.

Muchas de las expresiones aquí reunidas son deliciosas. Cada una de ellas muestra una manera de ver el mundo. Metáforas inesperadas saltan ante nuestra vista para concretar sensaciones o ideas que muchas veces sí hemos sentido alguna vez, aunque no hayamos tenido en nuestra lengua palabras para referirnos a ellas. 

«Cuando el cuervo echa a volar, cae una pera», dicen los coreanos para referirse a que dos hechos simultáneos no tienen por qué estar relacionados causalmente. «El agua del mar es solo para ser contemplada», podrás oír en África subsahariana a los hablantes de suajili: hay cosas inalcanzables, así como hay riquezas que no redundan en los pobres. «Algunos días, miel; otros, cebolla» es un dicho árabe para referirse a eso tan común de que algunas cosas nos vayan bien y otras mal, y que es «una manera bastante razonable de enfrentarse a la vida», según Sanders.

La voz de la autora en sus comentarios es así de agradable. Siempre curiosa, siempre alentadora, de un optimismo y humor imbatibles. A veces nos aporta un cierto contexto histórico, una hipótesis de significado, o una pequeña curiosidad sobre la percepción de los pulpos, el tour de Francia, o el desconocido origen del agua en la Tierra, que deja caer distraídamente en nuestras mentes para que, como semillas en humus, germinemos plantas de ideas.

Siguiendo el formato de su primer libro, a cada expresión se le dedica una doble página, situando a la izquierda una breve explicación o reflexión sobre el modismo, y a la derecha la frase en cuestión, con su traducción y la ilustración que lo acompaña. Sanders se consideraba más ilustradora que escritora en sus comienzos (aunque creemos que eso debería estar cambiando), y es cierto que es inolvidable su personalísimo estilo, ingenuo e imaginativo, de trazo fino y color plano.

En definitiva, este es un libro no para ser leído del tirón, sino para degustarlo a mordisquitos, día a día. A los más jóvenes les despertará la curiosidad por las lenguas y por las ideas de culturas distintas. Y es posible que esta curiosidad acabe en fascinación.