Portada que las montañas sean mi tumba Francesca Tacchi

Que las montañas sean mi tumba

Franchesca Tacchi (texto) y Arrate Hidalgo (traducción): Que las montañas sean mi tumba. Madrid: Crononauta, 2024, 148 páginas.

Ambientada en la Segunda Guerra Mundial y con la batalla de Montecassino como telón de fondo, Que las montañas sean mi tumba demuestra que la fantasía también puede ser un espacio para reflexionar sobre algunos de los episodios más oscuros de la historia. Li autori queer Francesca Tacchi construye una novela breve, intensa y capaz de llegar directa al corazón, en la que personajes muy distintos entre sí encuentran en sus diferencias la fuerza necesaria para enfrentarse al fascismo.

Nos adentraremos de lleno junto a Veleno en una misión casi imposible. El protagonista, un partisano que tiene como propósito de vida acabar con el mayor número posible de nazis, se unirá a un curioso y pequeño batallón. Su querido Rame (comunista) y dos nuevos integrantes llamados Mosca (católica) e Irma (judía) le acompañarán en una misión crucial para el desarrollo de la guerra. Los nazis poseen un arma secreta que pueden utilizar de forma inminente y ellos son los únicos capaces de detenerla.

En este sentido, Montecassino no es un lugar cualquiera. Li escritori nos sitúa en uno de los acontecimientos más duros de la guerra, en un escenario con una fuerte carga simbólica para la historia de Italia. Allí, el fascismo se abre paso enfrentándose a lo diferente, con el deseo de eliminarlo. Y precisamente esa diferencia, esa diversidad representada en nuestros cuatro protagonistas, será lo que les permita sobrevivir. Será la diversidad el arma de resistencia más poderosa frente a ese odio irracional.

Si bien hablamos de un contexto histórico real, Francesca Tacchi impregna la historia con un toque de fantasía y mitología que resulta un verdadero acierto. Y creo que la principal razón es que no las utiliza de manera meramente decorativa, sino para reforzar el simbolismo del relato. Así nos encontramos con Veleno, poseedor de un anillo bendecido por la diosa etrusca Angitia y capaz de otorgarle poderes curativos. La magia, presente en buena parte de la novela, amplifica el conflicto histórico y lo traslada a un plano casi legendario, convirtiendo la lucha contra el fascismo en una batalla moral entre el odio y aquello que nos hace humanos.

Centrándonos en la propia historia, Tacchi ofrece desde la primera página un ritmo vertiginoso, entrando de lleno en la acción. Sobre este aspecto, lo que más me sorprende es su capacidad para, desde un estilo tan directo, construir unos personajes tan férreos y carismáticos. Y es que, aunque la trama principal es ágil y fascinará a los lectores de fantasía histórica, estamos ante una historia donde serán ellos el eje desde el que se vertebra todo lo demás. Personajes que, a pesar de su pluralidad de creencias, orientaciones sexuales e ideas políticas, encuentran una causa común por la que luchar.

Publicada por Crononauta, Que las montañas sean mi tumba es una maravillosa novela corta con una ambientación y una historia que te atraparán, personajes sumamente carismáticos y un toque mitológico y fantástico que impregna de forma sutil pero acertada cada página. Pero más allá de eso, es una historia que nos habla de la belleza de la diversidad. Una diversidad que, desde el respeto, tiende puentes y derriba fronteras. Porque lo diferente no tiene por qué ser motivo de división, sino de encuentro. Frente al odio y al miedo, Que las montañas sean mi tumba es un canto a la belleza de nuestra propia idéntidad. Única. Diversa. Inviolable.