Amor de cactus

Amor de cactus

Silvia Teruel (texto), Almu López (ilustraciones). Amor de cactus (El equilibrio de Morfeo). Sevilla: Editorial BABIDI-BÚ. 2019, 36 pp.

Margarita tiene nombre de flor, por eso no es casualidad que sea tan feliz cuidando las plantas del jardín de la casa de campo donde vive con sus padres. Su pasión es tan fuerte que les dedica mucho tiempo. Le encanta cantarles canciones mientras les retira las hojas muertas. Por eso, no es de extrañar que se preocupe por el estado de los cactus recién comprados que parecen estar enfermos. 

Muy pronto, la chica pide consejo a un experto en plantas que no es otro que Jacinto, el dueño de un vivero. Al principio, ninguno de los dos logra imaginar lo que ha ocurrido hasta que Margarita reconoce que no trata a los cactus de la misma forma que a las otras plantas. Aunque tiene claro que los cactus son seres vivos como el resto de plantas y animales a los que le encanta tocar, los pinchos de los cactus no invitan a tocarlos. Sin embargo, Jacinto le da la solución: puede usar guantes.

Mientras corría en dirección a su
casa, Margarita no podía evitar las
lágrimas que corrían por sus mejillas.
¿Cómo no se había dado cuenta?
Con lo que a ella le gustaban las
caricias de sus padres, sentirse
querida. Se sentía muy triste
pensando qué habrían sentido sus
cactus. Y era consciente de que
había dado por supuesto que al tener
un aspecto duro y espinoso, no iban
a necesitar sus mismos.

 

Una historia sencilla y muy tierna que es toda una llamada de atención hacia el respeto y amor hacia la naturaleza que se puede entender también como una proyección hacia el resto de seres vivos y la manera en que realizamos cualquier tarea. En palabras del dueño del vivero que le aconseja a menudo: «Si amas lo que haces, ese amor se te devuelve con creces».

Las primeras páginas del libro: